Primero
fue la electrónica de diseño (Bang & Olufsen) , luego los restaurantes de
diseño (Obsidian), después los hoteles de diseño (Hotel Puerta América) y a continuación
el agua de diseño (Bling)…
No
necesariamente siguiendo esa secuencia histórica…pero al menos en ese orden
fueron asaltando mis pupilas y dejando huella en mi memoria.
Está
claro que depurar look y estética siempre ha sido una buena herramienta de diferenciación.
¿Pero aplica esta técnica a cualquier categoría de producto ó servicio?
Visto
lo visto… ¡parece que si! e incluso un servicio como el de parking puede ser
susceptible de diferenciación vía diseño.
En una
ciudad como Madrid, en la que, para algunos (y aquí he de incluirme), encontrar
aparcamiento en el centro se ha convertido un bien de primera necesidad; parecía
complicado que el servicio de parking dejara de ser un Commodity…. hasta este fin
de semana.
Cuando
buscas parking en el centro, simplemente entras en el primero que encuentras
con el letrero de LIBRE en verde…uno no suele recordar si hay parkings mas cómodos,
mas amplios o mas limpios…uno no tiene un parking favorito. Y por supuesto
cuando el tiempo apremia y tienes un compromiso, tampoco valoras la variable
precio en tu proceso de decisión de compra.
Por todo
ello… ¿Quién se acuerda de un parking? O lo que es mas… ¿Quién recomienda a un
amigo un parking de la misma forma que se recomienda un libro?
Pues ahora…
yo lo hago…Parking de Vázquez de Mella, en el castizo barrio de Chueca. Sorpréndete.